Historia de Ensenada
El nombre significa ‘entrada de agua’. Este lugar fue originalmente nombrado San Mateo por ser descubierta el 17 de Septiembre de 1542 (cuatro días antes del festejo de San Mateo, celebrado el 21 de septiembre, según la iglesia católica) por navegantes españoles bajo el mando de Juan Rodríguez Cabrillo. Sesenta años después, el General Sebastián Vizcaíno arribó a ésta bahía y la nombró “Ensenada de Todos los Santos”. Para ese entonces, la única tribu que escasamente poblaba el área era la Kumiai. Alrededor de 1774 las misiones empezaron a expandirse rumbo al norte.
Para el siglo XIX, ésta área quedó a cargo del Comandante José Manuel Ruiz, nombre de la avenida principal de la ciudad. En Octubre de 1824 el Comandante Ruiz tomó posesión como Gobernador de las Californias, dejando a cargo al Sargento Francisco Xavier Gastélum (su yerno), en el comienzo de una serie de sucesiones al poder por parte de ésta familia.
Durante el resto del siglo XIX, Ensenada se convirtió en el puerto más importante del norte de México, debido a las pérdidas de los puertos de San Diego y San Francisco por la guerra de 1848. En años subsecuentes la ciudad resistió invasiones piratas.
Uno de los factores que ayudó al crecimiento de la ciudad fue la explotación minera de oro, que atrajo a mineros de todo California en búsqueda del metal precioso, alrededor de los 1850s. Para el año de 1875, el puerto contaba con una población de 1,500 habitantes.
En esa época Ensenada se convirtió en capital del estado, transformándose en la entrada para el equipo minero proveniente de San Diego y San Francisco. En la década de 1880 el presidente Porfirio Díaz permitió por vez primera la inversión extranjera en el área para el desarrollo de la infraestructura. Así pues, Ensenada tuvo líneas telefónicas, muelles, comercio, telégrafo, hoteles y barcos de vapor conectando constantemente con San Diego. Unos años después, compañías estadounidenses dejaron éste desarrollo en manos de los ingleses, y en 1917 el Presidente Venustiano Carranza canceló la concesión debido a incumplimiento de contrato. Para ese entonces la capital del estado se había trasladado a Mexicali debido a una moción donde se estipula que ninguna capital debe estar junto al mar al alcance de fuerzas armadas foráneas.
En 1952, cuando Baja California se convirtió en estado después de haber sido sólo un territorio, Ensenada se convirtió en municipio, el más grande de todo México. Ensenada siguió siendo uno de los puertos industriales, turísticos y de comercio más importantes. Su vasto territorio cuenta con desiertos, playas, y es además parte de la región vinícola del Hemisferio Norte, donde se producen los mejores vinos de México.
Con el paso de los años, Ensenada se ha convertido en una ciudad prominente, lista para recibir turistas al igual que industrias y apta para el desarrollo de las ciencias.





